lunes, 21 de diciembre de 2015

La Biblioteca Virtual Dr Rojas Contreras. LA PATRULLA DEL YANGTZÉ Y LA ACCIÓN DE SOCONY HILL Por Heinz von Westernhagen. Elcano. El Yangtzé en llamas. el USS Sand Pebbles. Cañonero “Villalobos. Cañonero “Elcano. Patrullaje Norteamericano en China. República de China. Sun Yat-Sen. Guerra Civil China. Chiang Kai-Shek. EL “INCIDENTE” DE SOCONY HILL.



LA PATRULLA DEL YANGTZÉ Y LA ACCIÓN DE SOCONY HILL

Por Heinz von Westernhagen

Heinz von Westernhagen

SS-Brigadeführer
Administrador
Miembro Héroe

La verdad es que este post iba a titularlo de otra manera y en él, iba a desarrollar la historia del buque cañonero español “Elcano”, comprado por los norteamericanos al Gobierno de España, como otros muchos buques, dentro del ámbito de la derrota de 1898 en las Filipinas.  Comprados y no tomados como buena presa, como puede leerse en muchos artículos y libros norteamericanos.

¿Os acordáis de la película titulada en castellano “El Yangtzé en llamas”, en la que Steve McQueen tenía un papel protagonista?...Está ambientada en la turbulenta China de finales de los años veinte y la historia trata de un pequeño buque cañonero norteamericano del río Yangtzé, el USS Sand Pebbles (San Pablo, en castellano),  y su intervención en uno de los muchísimos incidentes que eran comunes en aquel período histórico de la muy baqueteada República China.

Aunque no deja de ser una película  de aventuras y ficción, el hecho que narra puede relacionarse (o por lo menos, tiene un extraño paralelismo),  con un suceso acaecido el 24 de Marzo de 1927 durante la toma de Nankíng por los nacionalistas chinos, llamado en la historiografía yanqui el “incidente de Socony Hill”, o Hall. ¿Qué a qué viene esta introducción?



Pues resulta  que el “Elcano”, en un período de su vida militar con la marina norteamericana, fue destinado a patrullar las aguas del río Yangtzé. Mi sorpresa fue grande al enterarme que, junto a este buque, hubo en la zona otros cañoneros de los comprados a España tras el desastre de Cuba, Puerto Rico y Filipinas; y que tanto el  buque “Elcano” como el “Villalobos” (otro cañonero del 98) fueron los auténticos héroes, por parte norteamericana, de los sucesos narrados muy a la manera de Hoolliywood en la película a la que hacemos referencia anteriormente.

O sea: que en vez de quedarnos con la historia del “Elcano”, vamos a relatar la “anécdota” protagonizada por estos dos buques (durante su permanencia en la Marina de los Estados Unidos, con los nombres de USS “Elcano” y “USS Villalobos”, tras la que se escribió posteriormente un libro y se hizo la película de turno; a la vez que comentar algo de pasada sobre los otros buques comprados a España y que también formaron parte de la Patrulla del Yangtzé.

Antes de meternos de lleno en el “lío” (río, en chino), hablemos primero de cómo fueron a parar a manos norteamericanas el “Elcano” y el “Villalobos”, junto a varios de sus compañeros del 98.

LAS ADQUISICIONES DE 1898

Además del botín de guerra que los norteamericanos consiguieron tras el “Desastre del 98”, la Marina de los Estados Unidos adquirió al Gobierno español una serie de buques de pequeño porte, ideales para las operaciones del tipo de guerra que se seguía estilando en las Filipinas.

Pues sí. Que seguía. Porque a los independentistas filipinos se les debió quedar un careto como el del querido Tejure (ver Vicky el Vikingo) al comprobar que, en realidad, lo que pretendían sus aliados yanquis era sustituir el dominio de  “castillas” por el suyo propio. Debieron de quedarse así de decepcionados cuando descubrieron que en vez de quitarse un yugo, lo que habían hecho era cambiarlo por otro, siguiendo siendo ellos los bueyes.


Resumiendo…Que los norteamericanos optaron por comprar los buques, que a nosotros no nos hacían ninguna falta y que a ellos sí, proporcionando éstos un apoyo táctico fenomenal en las operaciones contra los ahora “rebeldes filipinos” y anteriormente “ amigos y aliados en la heroica lucha contra la imperialista España”. Cosas veredes, Sancho, diría Don Quijote.

Los buque adquiridos más importantes, en función de su desplazamiento, fueron los siguientes:

Cañonero “Elcano”, 620 Toneladas. Nuevo nombre: USS “Elcano”, Numeral PG-38. Con base en Shangai desde 1903. Hundido como blanco de tiro en Octubre de 1928


Cañonero “Villalobos”.  350 Toneladas. Nuevo nombre: USS “Villalobos”. Numeral PG-42. Destinado al río Yangtzé en 1903. Hundido como blanco de tiro en Octubre de 1928


Cañonero “Quirós”. 350 Toneladas. Nuevo nombre: USS “Quirós”. Numeral PG-40. Destinado a Shangai en 1905. Hundido como blanco de tiro en Octubre de 1923. 


Buque de carga armado “General Álava”. 1390 toneladas. Nuevo nombre: USS “General Álava”. Numeral AG-5. Hundido como blanco de tiro en Julio de 1929.


Cañonero “Samar”, 240 Toneladas. Nuevo nombre: USS “Samar”. Numeral PG-41. Destinado al Yangtzé en 1908. Vendido en 1921 y nunca más se supo de él…


Hubo, como no, otros buques más pequeños de los que no vamos a hablar de ellos: primero, porque son pequeños y segundo, porque no participaron en esta historia china.

Por último, decir que la artillería de estos buques no era muy importante. Unos llevaban algunas piezas de 120 mm., otros de 6 libras, de 3 libras y ametralladoras ligeras. No todos igual, claro está. Podéis consultar las características y armamento en los enlaces que dejo puestos en las fuentes. Y si algún marinero del Foro quiere abundar más en este tema, adelante, bienvenido…

Pero…¿Qué hacían los norteamericanos en China?...¿Qué era la Patrulla del Yangtzé?.

UN POCO DE HISTORIA

A partir de mediados del siglo XIX los Estados Unidos de América ya despuntaban como un país económicamente fuerte, militarmente boyante y con muchas ganas de que el resto de las potencias de la época contaran con él para el nuevo orden mundial que se estaba gestando. De la doctrina “Monroe” (“América para los americanos”) se pasó a abrir nuevos mercados con miras a otros países, fuera de su entorno continental. Pero África ya estaba “copada” por franceses, alemanes, belgas, británicos, portugueses, españoles…Quedaba Asia, y de Asia, la segunda perla más oronda (después de la India) era China, inmenso y misterioso país en donde los hubiera…

Ya que la costa oeste de los Estados Unidos miraba hacia esa zona y que en esos momentos no había mucho jaleo con las diferentes potencias que pretendían establecer fructíferas colonias mercantiles en el país asiático (recordemos que los ingleses y franceses ya habían pasado por la piedra a China tras sus Guerras del Opio), los yanquis, siguiendo el tirón de otros países (y China es muy, muy grande), aprovecharon la coyuntura para la instalación de negocios que produjeron prósperas ganancias comerciales.

La desigualdad de los tratados impuestos a China después de esa Guerra, obligó a ésta a abrir una serie de puertos francos al comercio exterior, en donde se permitió a los extranjeros vivir y realizar sus negocios. Creada por los tratados fue también la doctrina de la extraterritorialidad, mediante la cual, los extranjeros residentes en China sólo podría ser tratados en función de las leyes de sus países de origen. Muy pronto, muchas naciones, incluyendo los Estados Unidos, estaban operando con buques mercantes y de guerra por las costas y ríos navegables chinos.

Además de en las grandes ciudades costeras, los establecimientos yanquis se diseminaron por el interior del país, siguiendo las rutas de estos ríos. También hay que decir que no todo lo que se instaló en China, proveniente de Norteamérica, tenía un carácter comercial. Fue legión la cantidad de misioneros ( muchos de ellos provenientes de las distintas facciones protestantes) que aprovecharon para crear misiones, escuelas y hospitales, con la esperanza de convertir el alma de los “pobres” chinos y, a su vez, darles una educación acorde con la occidental, formándoles “convenientemente” para hacer de ellos la “semilla” de una  China moderna. Choque de culturas, evidentemente.

Tras cierto número de revueltas populares y después de la Guerra de los Boxers, las potencias que tenían intereses en China (Japón, Norteamérica, Alemania, Inglaterra, España –sí, España-, Francia…) lograron una serie de acuerdos con el Hijo del Cielo de turno, muy favorables para ellas. En uno de esos acuerdos se permitía a las potencias que pudieran permitirse ese lujo, el mantener una serie de fuerzas militares más grandes que las de anteriores períodos, con más prerrogativas, para salvaguarda de sus legaciones y de los bienes de los ciudadanos que se hallaran, con sus negocios (o no), en el país.

La situación política en China era caótica en los años del siglo XX a los que nos vamos a referir en este artículo. La decadencia del poder imperial convirtió al país, ya a principios de ese siglo, en una especie de mosaico de feudos pertenecientes a señores de la guerra, que mantenían sus propios ejércitos privados en la lucha por el poder de “todos contra todos”. En 1912 se crea la República de China, con  Sun Yat-Sen   de presidente (el fundador del KMT, o partido nacionalista chino), que no disponía de una autoridad ni fuerte ni ejemplar dentro del país. A los señores de la guerra había que sumar, además, las incontables bandas armadas de salteadores y, posteriormente, a los guerrilleros comunistas que ya empezaban a darse a conocer por esos lares, intentando implantar la Revolución y un sistema de gobierno similar al soviético.

En 1925 muere Sun Yat-Sen y comienza la Guerra Civil  china con la belicosa actividad de su “autonombrado” sucesor, Chiang Kai-Shek, que se alía con los comunistas para acabar con los señores de la guerra. Más tarde, en 1927-1928 (cosas de la alta política china) y una vez eliminada casi en su totalidad la influencia de esos señores de la guerra, el objetivo militar de Chiang Kai-Shek pasa a ser los comunistas…con el resultado que todos conocemos.

Chiang Kai-Shek


Dentro del amplio marco anterior, es de donde surgió la llamada…

PATRULLA DEL YANGTZÉ

La Patrulla del Yangtzé se creó en 1854 y terminó sus días en 1945. Por ella pasaron muchos buques que tenían como misión la que comentamos anteriormente: proteger los intereses y personas USA en su zona de actuación, aunque también entraba dentro de su “paraguas” todo occidental que tuviera problemas…


Fueron varios los buques ex¬-españoles los que, a lo largo de su vida, fueron utilizados en esta Patrulla para mostrar el pabellón norteamericano y efectuar la vigilancia contra piratas y salteadores, a la vez que realizar misiones de protección. En esta foto tenemos a dos de ellos: de  izquierda a derecha, el USS “Ysabel” (PY-10), el USS “Villalobos”(PG-42) y el USS “Elcano” (PG-38).


La Patrulla del Yangtzé se disolvió formalmente el 5 de Diciembre de 1941, después de haber tenido una serie de incidentes con los japoneses. Posteriormente, los buques fueron hundidos o capturados por los nipones. Algunas patrullas en el río se reanudaron en 1945, pero cuando la Guerra Civil china llegó al valle del Yangtzé, la labor de éstas terminaron para siempre, abandonando sus buques la zona.



EL “INCIDENTE” DE SOCONY   HILL.

El 24 de Marzo de 1927, el nacionalista Chiang Kai-Shek apoyado por los comunistas, toma la ciudad de Nanking. Inmediatamente estalla una ola de odio irracional por todo lo extranjero, por todo lo que no es chino. Lo primero que hacen los oriundos es asaltar los negocios, casas y legaciones extranjeras sin respetar nada, matando, saqueando y violando. Se cepillan de mala manera a unos cuantos japoneses, ingleses, británicos, franceses y hasta un italiano. Ante estos hechos de violencia incontrolada, las potencias deciden evacuar a todas las personas extranjeras que en esos momentos se encuentran en Nanking, a través del puerto, ayudados por barcos de pasajeros y buques de guerra propios. Entre tanto caos, es de admirar el valor del oficial de un buque de guerra japonés, que se dirigió sólo y desarmado a la zona nipona de la ciudad y consiguió regresar a la protección del puerto con 160 de sus aterrorizados compatriotas. El abandono de Nanking por parte de los extranjeros altera más a las masas, que atacan a los grupos de foráneos cada vez más intensamente.

En un momento determinado el Cónsul General norteamericano, John Ker Davis, junto con la gente que estaba refugiada en el consulado, tienen que abandonarlo por la falta de seguridad que éste les ofrecía ante los asaltos indiscriminados de la muchedumbre. Una vez fuera, ven cerrado el camino hacia el puerto por la turbamulta china y, siendo tiroteados y temiendo por sus vidas, buscan protección en una colina cercana, la Socony Hill, en donde se hallaba el edificio principal de la Standard Oil Company, empresa de Nueva York que tenía el monopolio de surtir de queroseno a los barcos que navegaban por el río. Quedan sitiados, además del cónsul y su familia, once infantes de marina norteamericanos y veinticuatro personas más, entre ellos, algunos chinos. Y a estas alturas, el avezado lector habrá descubierto que el nombre de Socony proviene de la unión de las iniciales del nombre de la Compañía.

La alterada multitud, a la que se suman soldados nacionalistas chinos, empieza a disparar contra la casa. El cónsul ofrece dinero como rescate para que les dejen dirigirse hacia la salvación del puerto, pero los chinos responden que de eso nada, que de ahí saldrán, pero con los pies por delante…(símil muy español que tiene que ver con el ataúd y de cómo debe salir de la casa el difunto).

Ante el peligro de que las furibundas y motivadas masas hiciesen chop-suey con los occidentales refugiados en la colina y wan-tun frito con los chinos que les acompañaban, las fuerzas norteamericanas que se hallaban esperando en el río contribuyeron a elaborar una operación de rescate junto con las demás potencias que en esos momentos tenían presencia militar en Nanking. 

Operación en la que los pequeños cañoneros yanquis tendrían su protagonismo, al igual que buques de guerra británicos y japoneses. Se estableció una cortina de fuego por andanadas que, efectuada desde los buques situados en el río, impidiera a los revoltosos obstaculizar la liberación por parte de la infantería embarcada en los buques, de las gentes que estaban siendo “molestadas” por los nativos. La señal convenida para que la operación diese comienzo era el disparo de un cohete desde el edificio de la Socony Hill, cosa que los sitiados hicieron prontamente ante el cariz que estaban tomando las cosas. Los sitiados hicieron una salida, mientras que las tropas de las potencias hicieron una “entrada”, con un resultado más que satisfactorio, pues fueron liberados todos los “rehenes”, sin apenas bajas.

El USS “Elcano”, junto con el USS “Villalobos”, fueron dos de los buques yanquis que ayudaron son sus cañones al éxito de dicha operación. Como premio, ambos fueron hundidos al año siguiente como blancos de tiro en aguas chinas.

Y PARA TERMINAR, UNAS OBSERVACIONES

En la documentación consultada, se dice que la película “El Yangtzé en llamas” está basada en la historia del USS “Villalobos”. Teniendo en cuenta que en la acción de Socony Hill se encontraba ese buque junto al USS “Villalobos”, y que los dos son muy parecidos, casi nos inclinamos a pensar que Richard McKenna (el autor de la novela) hizo un guiño literario que no sólo afectaba al primer buque, y que dejaba patente la procedencia original de los dos pequeños cañoneros. De ahí el nombre de USS “San Pablo””, con connotaciones hispanas.

Como anécdota, comentar que España, viendo la que se estaba montando en la zona, también envió, en Junio de 1927, al crucero ligero “Blas de Lezo”, con una dotación de desembarco de 150 infantes y con la misión de proteger la embajada española en Shangai. 


Por otra parte, como podéis observar más abajo, el ficticio USS “San Pablo” de la película no se parece en nada ni al USS “Elcano” ni al USS “Villalobos”

Normal. En 1966, año del film, no quedaba ninguno de los cañoneros de la Patrulla del Yangtzé a la que nos hemos referido, para utilizarlos en la película. El USS “San Pablo” guarda cierto parecido, salvando las diferencias, con el tipo de buques que se construyeron en USA específicamente para las Patrullas en China. Tiene un aire al USS “Panay”, que también fue protagonista indiscutible de un incidente en 1937 con los japoneses, que se saldó con su hundimiento…Pero esa es otra historia.


Fuentes:






La Biblioteca Dr Rojas Contreras. Marinebrigade Ehrhardt. Por Topp. Grados de la Brigada. -Verbandsführer -Verbandsgruppenführer -Einheitsführer -Zugführer -Gruppenführer -Gruppenführer-Stellvertreter -Gefolgsmann, gedient (ex-combatiente) -Gefolgsmann Hermann Ehrhardt. Tratado de Versalles. Mayo de 1919. Miembros más conocidos de este Freikorps (con el grado que alcanzaron en el III Reich) Konteradmiral (Ing.) Dipl. Ing. Max Adam SS-Obergruppenführer Willi Bittrich Kommodore Friedrich Bonte Korvettenkapitän der Reserve Dr. med. Günther Brandt SS-Obergruppenführer Franz Breihaupt Generalmajor Joachim Breithaupt (Luftwaffe) Fregattenkapitän der Reserve Dr. Ing. Karl-Friedrich Brill Konteradmiral Hans Bütow SS-Gruppenführer Leonardo Conti Generalleutnant Hans-Armin Czech (Luftwaffe) SS-Standartenführer Paul Dahm Generalmajor Johan-Wilhelm (Johannes) Doering-Manteuffel (Luftwaffe) SA-Obergruppenführer Werner von Fichte SS-Oberführer Sigfrid Georgii SA-Gruppenführer Thomas Girgesohn Konteradmiral Eberhard Godt SS-Obergruppenführer und General der Waffen-SS und Polizei Curt von Gottberg General der Kavallerie Erik Hansen Konteradmiral (Ing.) Dipl. Ing. Julius Heimberg SS-Brigadeführer Ernst Hildebrandt SS-Standartenführer Hans Hohnfeldt Konteradmiral Ludolf von Hohnhurst Konteradmiral Günther Horstmann SA-Obergruppenführer Dietrich Wilhelm Bernhard von Jagow Reichstag deputy and SS-Obergruppenführer Karl Kauffmann General der Panzertruppe Werner Kempf SA-Obergruppenführer Manfred von Killinger Vizeadmiral Gustav Kleikamp Konteradmiral Otto Klüber SS-Brigadeführer Willi Kohn Kapitän zur See Ernst-Felix Krüder SS-Obergruppenführer und General der Waffen-SS Friedrich-Wilhelm Krüger Admiral z.V. Eugen Lindau Konteradmiral Ernst Lucht SS-Brigadeführer Kurt Ludwig Fregattenkapitän der Reserve Hans-Otto Philipp Konteradmiral Karl-Jesko von Puttkamer Konteradmiral z.V. Wilhelm Rhein SS-Oberführer Hans Sander Generaladmiral Otto Schniewind Konteradmiral Otto Schulz Reichstag deputy Martin Seidel Generalleutnant Theodor Spieß (Luftwaffe) Vizeadmiral Hans Hubertus von Stosch Kapitän zur See Joachim Szyskowitz Vizeadmiral z.V. Wolf von Trotha Kapitän zur See Karl Weniger Generalmajor Wolfgang von Wild (Luftwaffe) Admiral Hans-Heinrich Wurmbach SS-Oberführer Hans Wystrach

Marinebrigade Ehrhardt

                         Por Topp

Topp

Großadmiral
Administrador
Miembro Héroe

Esta unidad fue fundada en Enero 1919 por el Korvettenkapitän Hermann Ehrhardt en Wilhelmshaven para luchar contra los espartaquistas. Inicialmente se denominaba II. Marinebrigade Wilhelmshaven, aunque pronto fue conocida con el nombre de su líder Herman Marinebrigade Ehrhardt (también Ehrhardt Brigade y Freikorps Ehrhardt).

El grueso de sus hombre provenía del ex-personal naval del área del Generalkommando des Garde-Korps (Berlin), aunque cientos de otros combatientes de la  Freikorps que luchaban en el Mar Báltico se unieron a ella, y voluntarios de Rusia. Llegó a contar con 6.000 hombres y con ellos se pudieron formar dos regimientos

- 3. Marine-Regiment 
- 4. Marine-Regiment 

Esta unidad participó junto al Freiwilligen Landesjägerkorps del general von Roeder en la liberación de los puertos del norte de Alemania de Wilhelmshaven, Bremen y Cuxhaven de los batallones espartaquistas.

Una vez derrotadas las fuerzas revolucionarias del norte,  se dirigieron a la Alemania Central. Allí se unió a la I. Marinebrigade von Roden y los Freikorps Hülsen, Görlitz y von Oven en la lucha contra los levantamientos locales y los pronunciamientos comunistas de algunas ciudades; esta brigada es un antecedente de las S.A.

Puso fin a la recién proclamada República Socialista de Oldenburg-Ostfriesland en Febrero 1919. Siguió combatiendo durante Marzo en Berlín, en Brunswich en Abril y contra la República Soviética de Baviera en Abril y Mayo de 1919. 

En Agosto se trasladó junto a la III. Marinebrigade von Löwenfeld a la Alta Silesia con objeto de reforzar los Freikorps locales en su lucha contra los nacionalistas polacos, que pedían la anexión de Prusia. Éstos habían intentado anexionarse parte del territorio alemán pero fueron fácilmente vencidos, ya que los polacos carecían de un Ejército cohesionado, y  eran una banda armada.
  
Tras la firma del Tratado de Versalles  y el intento del gobierno de disolver los Freikorps, participó junto a otros grupos de combatientes en el fallido golpe de Kapp-Lüttwitz y después participó en el aplastamiento de las crecientes células comunistas que afloraron tras este Putsch, fue tolerado por el ejército porque controlaba la violencia comunista.

A continuación de esto la brigada fue disuelta por orden del general Hans von Seeckt. Como curiosidad anotar que los miembros de esta unidad que participaron en el Putsch, lucieron cruces gamadas sobre la parte frontal de sus cascos y vehículos.

Continuó funcionando bajo cubiertas diferentes, tales como Bund Ehemaliger Ehrhardtoffiziere, Organisation Consul y Sportverein Olympia. Muchos de sus integrantes se incorporaron en las Schutzstaffel (SS) en Agosto de 1933, inicialmente con sus propios uniformes e insignias, aunque pronto fue absorbida completamente y dejó de existir. Como anécdota, comentar que tenían un boletín propio llamado Der Wiking.

Su insignia inicial consistía en un óvalo que mostraba un Drakkar navegando cruzado por la leyenda "Wilhelmshaven", aunque posteriormente se cambió por el del nombre de su líder "Ehrhardt". Estaba colocado en la parte superior de la manga izquierda de la guerrera.

Como insignia de cuello adoptaron la del Garde-Kavallerie Schützendivision, que consistía en una estrella de plata de ocho puntas con un casco M.1916 en el centro rodeado por una banda con las iniciales "GKSD", todo puesto sobre una rama doble de hojas de roble.

Grados de la Brigada.


-Verbandsführer
-Verbandsgruppenführer
-Einheitsführer
-Zugführer
-Gruppenführer
-Gruppenführer-Stellvertreter
-Gefolgsmann, gedient (ex-combatiente)
-Gefolgsmann 

Miembros más conocidos de este Freikorps (con el grado que alcanzaron en el III Reich) 

Konteradmiral (Ing.) Dipl. Ing. Max Adam 
SS-Obergruppenführer Willi Bittrich 
Kommodore Friedrich Bonte 
Korvettenkapitän der Reserve Dr. med. Günther Brandt  
SS-Obergruppenführer Franz Breihaupt 
Generalmajor Joachim Breithaupt (Luftwaffe) 
Fregattenkapitän der Reserve Dr. Ing. Karl-Friedrich Brill  
Konteradmiral Hans Bütow 
SS-Gruppenführer Leonardo Conti 
Generalleutnant Hans-Armin Czech (Luftwaffe) 
SS-Standartenführer Paul Dahm 
Generalmajor Johan-Wilhelm (Johannes) Doering-Manteuffel (Luftwaffe) 
SA-Obergruppenführer Werner von Fichte 
SS-Oberführer Sigfrid Georgii 
SA-Gruppenführer Thomas Girgesohn 
Konteradmiral Eberhard Godt 
SS-Obergruppenführer und General der Waffen-SS und Polizei Curt von Gottberg 
General der Kavallerie Erik Hansen 
Konteradmiral (Ing.) Dipl. Ing. Julius Heimberg 
SS-Brigadeführer Ernst Hildebrandt 
SS-Standartenführer Hans Hohnfeldt 
Konteradmiral Ludolf von Hohnhurst 
Konteradmiral Günther Horstmann 
SA-Obergruppenführer Dietrich Wilhelm Bernhard von Jagow 
Reichstag deputy and SS-Obergruppenführer Karl Kauffmann 
General der Panzertruppe Werner Kempf 
SA-Obergruppenführer Manfred von Killinger 
Vizeadmiral Gustav Kleikamp 
Konteradmiral Otto Klüber 
SS-Brigadeführer Willi Kohn 
Kapitän zur See Ernst-Felix Krüder  
SS-Obergruppenführer und General der Waffen-SS Friedrich-Wilhelm Krüger 
Admiral z.V. Eugen Lindau 
Konteradmiral Ernst Lucht 
SS-Brigadeführer Kurt Ludwig 
Fregattenkapitän der Reserve Hans-Otto Philipp  
Konteradmiral Karl-Jesko von Puttkamer 
Konteradmiral z.V. Wilhelm Rhein 
SS-Oberführer Hans Sander 
Generaladmiral Otto Schniewind 
Konteradmiral Otto Schulz 
Reichstag deputy Martin Seidel 
Generalleutnant Theodor Spieß (Luftwaffe) 
Vizeadmiral Hans Hubertus von Stosch 
Kapitän zur See Joachim Szyskowitz  
Vizeadmiral z.V. Wolf von Trotha 
Kapitän zur See Karl Weniger  
Generalmajor Wolfgang von Wild (Luftwaffe) 
Admiral Hans-Heinrich Wurmbach 
SS-Oberführer Hans Wystrach 


Fuentes:


- Wikipedia
- The German Freikorps 1918-23. Osprey (Elite nº 76)


Las Biblioteca Dr Rojas Contreras. Asalto a la Ciudad de Tanga. El 3 de noviembre de 1914. Paul von Lettow-Vorbeck. Los askaris. Tanga. Colonia Alemana de Tanga. Por Peiper



Asalto a la Ciudad de Tanga.

Por peiper

peiper
Miembro Senior


El 3 de noviembre de 1914 una fuerza de 8000 soldados reservistas de la India al mando del general británico Arthur Aitken deciden atacan la ciudad de Tanga,  en un asalto Anfibio a Africa Oriental, en su primer paso para ocupar la colonia alemana.  Ya que disponía de un puerto en la zona y una línea férrea muy importantes por lo que tenía un gran valor militar.

El plan británico consistía en bombardear el puerto primero pero  se descarto tras firmar unos documentos para proteger a la población civil, por lo que confiaba en que las tropa alemanas se rindieran ante la superioridad inglesa de 10 a 1.

Las tropas alemanas en ese momento en la ciudad eran de una compañía de soldados indígenas o askaris al mando del comandante  Paul von Lettow-Vorbeck pero viendo la situación movilizó a los soldados de otras guarniciones cercanas a la ciudad con lo que llego a tener 1100 hombres,  al percatarse los ingleses de tantos movimientos decidieron desembarcar más al sur pensando que estaban minando el puerto, pero fue un gran error, que no hicieron un reconocimiento previo.

Ya que la zona no había sido explorada ni estaban preparados para actuar así, por lo que tuvieron que hacer noche allí y esperar al día siguiente para dirigirse a la ciudad lo que dio tiempo  a los alemanes a preparar una emboscada,  y cuando los ingleses empezaron su ataque se encontraron metidos en una emboscada bien preparada en una zona pantanosa donde era imposible moverse y donde estuvieron más de tres horas de combate, los askaris contraatacaron con la suerte de que en su huida de la marismas salieron enormes enjambres de abejas que estaban allí,  pero sólo atacaron a los soldados ingleses, huyendo despavoridos las fuerzas inglesas, dejando atrás  material como:  fusiles, ametralladoras y más de 500.000 balas y muchísimos heridos y muertos.

Viendo tal situación el comandante Paul von Lettow-Vorbeck salió al encuentro de los soldados indios y solicito hablar con su comandante a lo que éste accedió manteniendo,  una conversación los dos en la playa mientras tomaban brandy y mandaba a sus médicos que atendiesen a los soldados indios heridos al final los ingleses tendrían 360 muertos y más de 460 heridos en comparación con los 60 heridos y 81 muertos por parte alemana.





La Biblioteca Virtual Dr Rojas Contreras: EL ACORAZADO KNYAZ SUVOROV. Por Heinz von Westernhagen. Knyaz Suvorov. Almirante Zinovy Petrovitch Rozhestvensky. EL KNYAZ SUVOROV Y LA CLASE BORODINO. Batalla de Tsushima. Acorazado Mikasa.



EL ACORAZADO KNYAZ SUVOROV.


Por  Heinz von Westernhagen


Heinz von Westernhagen
    SS-Brigadeführer
    Administrador
    Miembro Héroe.



Hoy toca hablar de un buque predreadnought de la Armada Imperial rusa que hizo historia. Para aquellos que nos gusten estos acorazados de peculiar estampa, el Knyaz Suvorov (Príncipe Suvorov) marcará siempre un antes y un después, rodeado de ese halo fatídico que le llevó a su triste final en la batalla del Estrecho de Tsushima, acompañando a casi la totalidad de la Flota del Almirante Zinovy Petrovitch Rozhestvensky (también llamado “Perro Salvaje” debido a sus frecuentes ataques de ira, durante los cuales era mejor no estar cerquita de él). No vamos a desarrollar dicha batalla, sino contar la historia de este bonito buque y el desempeño que tuvo durante las horas que precedieron a su hundimiento, combatiendo hasta el final y sin arriar la bandera. ¿Comenzamos?...

EL KNYAZ SUVOROV Y LA CLASE BORODINO

La Clase recibe el nombre de la batalla que en 1812 enfrentó a Napoleón con Kutuzov: uno de los enfrentamientos más masivos y sangrientos de la época, que se saldó con una victoria pírrica, no concluyente, para el petit corso.


La proximidad de una guerra con Japón “obligó” al Ministerio de la Marina ruso a construir “en casa” copias sobredimensionadas del acorazado Tsesarevich (disponía de los derechos), consultando algunos planos del buque original...que estaba todavía sin terminar. Este acorazado era un diseño innovador en la medida que tenía la artillería principal y secundaria montada siguiendo la última moda francesa, dispuesta en torres dobles a proa, popa y en las bandas; a diferencia de otros buques de época en servicio con otras marinas de guerra (como el Mikasa japonés, de factura británica), cuya artillería secundaria estaba instalada en una cubierta blindada. Esas prisas hicieron que no se contara con que la industria pesada y los astilleros rusos no estaban muy preparados para conseguir un resultado similar en calidad al navío francés, tanto en maquinaria como en blindajes (hubo piezas de fundición que tuvieron que encargarse en Estados Unidos y en Austria-Hungría) y armamento. De hecho, las Borodino resultaron ser  unidades muy pesadas, con un elevado riesgo de inestabilidad en los giros debido a su alto centro de gravedad y con el handicap de que, a plena carga, el acorazado sumergía peligrosamente su línea de flotación y con ella los blindajes laterales, dejando expuestas de esa manera partes del buque al fuego enemigo e impidiendo un uso correcto de la batería anti torpedera de 75 mm. El problema con el peso obligó a los diseñadores rusos a ahorrar en espesores de la coraza y reducir las zonas a proteger con la misma, sobre todo en el casco. Por poner un ejemplo, el Tsesarevicht tenía 250 mm. De espesor en la cintura blindada, mientras que en los Borodino esa cintura, más estrecha, oscilaba entre los 125 y 194 mm.

El  Tsesarevitch




A lo largo de su construcción, todos los buques sufrieron diferentes accidentes y continúas averías, debido a fallos constructivos y a materiales defectuosos. La prisa por tener los buques acabados y acudir en auxilio de la base de Port Arthur, hizo que “todo valiera” con el fin de que la flota del Báltico estuviera lista para zarpar a primeros de Octubre de 1904. Con ella irían los cuatro nuevos acorazados...cuatro, porque el Slava aún no estaba terminado y todavía no le había llegado la hora de su destino,….


Si embargo, al Knyaz Suvorov y a sus hermanos no se les ahorraron mármoles, maderas nobles, muebles y otros adminículos considerados lujosos, usados en la decoración de camarotes y salas comunes de la oficialidad. Pianos y pianolas incluídas. Tampoco se escatimó en la instalación de motores que proporcionarían la energía eléctrica indispensable para iluminar el buque y mover, entre otras cosas, las pesadas torres de artillería. Además, esa electricidad se usaría también para refrigerar el caviar, las langostas, las carnes de todo tipo y el champaña con que los oficiales rusos se obsequiarían en las copiosas comilonas y cenas que tuvieron mientras duró la travesía de ocho meses hasta llegar a Tsushima.

Este buque recibió su nombre del Príncipe y General Alexander Suvorov, azote de polacos y turcos allá por el siglo XVIII y famoso por su manual militar “La ciencia de la victoria”. En una de las máximas de ese libro, Suvorov aconseja “Entrenar duramente y luchar con calma”. Algo que, como después veremos, parece que cayó en el olvido dentro de la Armada Imperial del Zar.

Alexander Suvorov


El diseño era típicamente francés como ya comentamos, herencia del Tsesarevicht (construido en los astilleros galos de la Compagnie de Forges et Chantiers de la Méditerranneé à La Seyne). Altas superestructuras, casco ancho, bulboso y torres de la artillería secundaria sobresaliendo de éste, permitiendo tiros en caza y retirada.

Los acorazados fueron construidos en San Petersburgo: el Imperator Alexander III, el Knyaz Suvorov y el Slava en los astilleros Baltic Works,  el Borodino en el astillero Admiralty Yard y el Orel   en el Galerniy Island Yard. Menos el Slava (del que ya no hablaremos más porque se entregó en 1905 y no pudo ser alistado para integrarse en la Flota de Rozhestvensky), todos fueron completados entre 1903 (Imperator Alexander III) y  1904, siendo el Knyaz Suvorov el último en ser entregado a la Marina a tiempo para dirigirse a Port Arthur. Curiosamente, fue el Borodino el que dio nombre a la clase, en detrimento del Imperator Alexander III.

Dibujo a color del Knyaz Suvorov




El Knyaz Suvoroz desplazaba catorce mil y pico toneladas a plena carga en un casco de 121 metros de eslora, una manga de 23 y un calado de 9 metros. Disponía de veinte calderas Belleville y  de dos hélices cuatripala que le proporcionaron, en las pruebas de mar, una velocidad máxima de 18 nudos que nunca volvería a alcanzar. Su tripulación era normalmente de unos 830 hombres. Hay que decir que, entregado el buque en Septiembre de 1904, casi no tuvo tiempo de que la tripulación se hiciera a él. Pero eso no parecía importar, porque se pensó que los tripulantes ya irían cogiendo experiencia a lo largo de la singladura que les llevaría desde el puerto de Libau (en la actual Letonia) hasta la lejana Port Arthur.

Estaba armado con dos torres dobles tipo Canet, fabricadas “un poco” toscamente en Rusia, que montaban dos cañones de 305/40 con una cadencia de tiro de un disparo por minuto y  con sesenta proyectiles de dotación para cada pieza. Como artillería secundaria, portaba tres torres dobles por banda de 152/45, que podían efectuar tres disparos por minuto y llevaban 180 proyectiles para cada pieza. El armamento anti torpedero lo constituían 20 cañones de 75/50 mm., cuatro de ellos en dos casamatas por banda situadas en altura a proa y dieciséis piezas repartidas por la cubierta inferior en casamatas, muy cerca del agua, con 300 disparos por pieza.



También armaba 20 cañones de 47 mm., dos de 37 mm., unas cuantas ametralladoras y cuatro tubos lanzatorpedos de 381 mm., uno a proa, otro a popa y dos sumergidos en las bandas, con un total de diez torpedos. El blindaje consistía en un exigua cintura de 125-194 mm., una protección con un espesor de 250 mm. Máximo en las torres principales, 152 mm. Máximo en las secundarias y de 51 a 64 mm. en la cubierta. Un detalle constructivo de estos buques es que tenían un mamparo estanco longitudinal de 25 mm. Que, por desgracia, ayudaba a esa propensión a desestabilizarse, con riesgo de vuelco.

Sección transversal...véase el característico casco bulboso.


LA SINGLADURA...

A mediados de Octubre de 1904, apenas entregados los buques de la Clase Borodino, con un personal poco preparado y sin haber completado las necesarias pruebas de mar... ni los imprescindibles ejercicios de navegación, de maniobra, de mantenimiento, de tiro, etc, zarpa del puerto de Libau (en el Báltico), la llamada Segunda Escuadra del Pacífico. O Segundo Escuadrón del Pacífico. Algunos buques hasta llevan todavía obreros a bordo, realizando los últimos montajes y ajustes a los navíos. El Primer Escuadrón del Pacífico era el que estaba sitiado en la rada de Port Arthur, con los obuses japoneses cayendo encima de ellos.

El Almirante Zenovy Petrovich Rozhestvensky, de 56 años de edad, fue comisionado por el Zar para mandar tan gran Flota. El Almirante tenía fama de ser hombre duro, tenaz y de saber imponer a los hombres bajo su mando una férrea disciplina. El Knyaz Suvorov fue elegido por Rozhestvensky como su nave capitana. Si alguien era capaz de poder llevar a la Flota por medio mundo hasta llegar a Port Arthur, ese hombre era él.



La misión encomendada a Rozhestvensky es prácticamente un suicidio: con un montón de buques de guerra de diferentes tipos (la mayor parte de ellos diseñados para operar en las tranquilas aguas del Báltico), con unos buques capitales prácticamente sin probar y con una terrible mayoría de unidades anticuadas, el Zar Nicolás II pretende que el Almirante circunde casi todo el globo haciéndose unos cuantos miles de millas marinas (unas 18.000 mal contadas) y se enfrente a una moderna y entrenada flota de guerra, acabando con ella y dando un escarmiento a los nipones.

Periplo de los buques rusos.





Los problemas se suceden durante la travesía: averías, falta de suministros, buques que se van quedando atrás porque no pueden seguir la marcha de los más veloces; incidentes con los británicos al confundir los rusos (que comenzaron a ver torpederos japoneses nada más salir de sus aguas jurisdiccionales), a unos pesqueros de la Gran Bretaña con unidades enemigas... (¡Ay, el vodka!.)...incidentes incluso con los franceses (más llevaderos, pues éstos no eran semi aliados de Japón, como lo eran los británicos, que estuvieron a punto de mandar a la Home Fleet a acabar con los rusos); más incidentes con otros barcos civiles a los que se vuelve a cañonear, el corte de un cable telegráfico transoceánico......El derrotismo pronto comienza a surgir entre la marinería y algunos oficiales. Todo lo anterior hace que la moral comience poco a poco a decaer. Y eso no es bueno cuando se va a combatir.

Se divide a la Segunda Escuadra en dos partes: las unidades más ligeras pasarán por el Canal de Suez. Los acorazados bordearán la costa africana, debido al temor a que los torpederos japoneses acechen por la zona del Canal con el beneplácito de los británicos. Los espías pagados por el Gobierno del Zar demostraron ser unos de los más incompetentes de toda la historia del espionaje, convenciendo al Almirantazgo ruso de que los nipones habían establecido torpederos en todas las posibles rutas a seguir por el Segundo Escuadrón. Por fin, los buques rusos se unirán en Madagascar. Allí, Rozhestvensky se enterará de dos cosas que le producirán acidez gástrica: la caída de Porth Arthur y el envío de refuerzos: la llamada Tercera Escuadra del Pacífico, mandada por Nebogatov, con otro montón de viejos buques. Se juntan con ellos el 11 de Mayo de 1905 en aguas de la Indochina francesa.



Imaginemos el ambiente que en esos momentos debería respirarse entre los rusos. Si antes Rozhestvensky se hallaba en una precaria situación debido al lastre que le suponían ciertos buques de su Segundo Escuadrón, el tener que cargar con los cascarones de Nebogatov no era algo que le hiciera mucha ilusión. Se plantea el volver por donde ha venido (cosa impracticable debido al tema de suministros, averías y mantenimientos de los buques), o seguir hasta la base de Vladivostok, decidiendo el Gobierno ruso esto último. El camino a seguir podía discurrir por tres rutas. El ruso eligió una y Togo, que no era tonto, se anticipó a su enemigo.



Como anécdota, contar que Rozhestvensky, con el fin de dar un cambio radical en la actitud y aptitud de sus hombres y ante la que sospechaba les iba a caer, había organizado en el mes de Enero de 1905 y en pleno periplo, unas maniobras con toda su Escuadra. En las prácticas de tiro al blanco, los disparos efectuados por las unidades no acertaron a los señuelos que representaban a los torpederos japoneses...que estaban quietos, sin moverse. Cuando ordenó a otros buques realizar una sencilla maniobra, éstos se convirtieron en “una turba desordenada”. En Febrero, en una simulación de combate, los buques que debían atacar al Knyaz Suvorov...¡¡se perdieron en alta mar! Perro Salvaje aullaba y aullaba y si hubiera tenido a alguien cerca, es más que probable que le hubiera lanzado al fondo del mar.  Aunque, en realidad, lo que solía lanzar (aparte de algún puñetazo a algún subordinado) eran sus binoculares, desde el puente del buque al mar. En el Knyaz Suvorov se llevaba una buena provisión de ellos: todo un detalle exquisito hacia el Almirante por parte de los subalternos encargados de las compras de aparataje, grandes conocedores de las incontroladas rabietas de su superior.

Y así se fueron pasando los días mientras la flota rusa se iba acercando a Vladivostok vía Tsushima... dejando tras sí un reguero de prismáticos.

EL 27 DE MAYO DE 1905

Sobre las dos de la madrugada, el crucero auxiliar japonés Shinano Maru distingue unas luces en la noche. A las cinco de la mañana, comunica a Togo que ha encontrado a la Flota rusa, que se dirige al estrecho de Tsushima. El iluminado barco era el buque hospital Orel (nada que ver con el acorazado del mismo nombre), que llevaba las luces encendidas para así cumplir con las leyes internacionales de navegación.


A eso de las diez y veinte de la mañana comienzan a encontrarse los buques rusos y los cruceros japoneses del Almirante Dewa. Rozhestvensky ordena a sus buques no abrir fuego (uno de sus cruceros y el acorazado Orel lo habían hecho, sin permiso) y que se coloquen en sus posiciones para comenzar el combate. Entre las filas rusas pasa exactamente lo que el Almirante temía iba a suceder, después de aquella famosa maniobra efectuada meses antes. La confusión entre los rusos es total y pierden un precioso tiempo en intentar reorganizarse de nuevo, cosa que no consiguen. Navegan en dos columnas, estorbándose los buques mutuamente. Dewa desaparece de escena para dejar que los buques principales de Togo cumplan su cometido.



Rozhestvensky tiene motivos de sobra para preocuparse. Ha perdido el factor sorpresa y sus navíos no están en las mejores condiciones para un combate a fuego contra las modernas unidades japonesas. La ausencia de limpieza de carenas ha reducido la velocidad a unos nueve o diez nudos, y sabe que los artilleros nipones son superiores a los suyos propios, que no han tenido oportunidad de entrenarse en condiciones. Por si fuera poco, el peso extra del carbón que portan los buques para su avituallamiento hace que la cintura blindada quede sumergida, con el problema añadido de que las salpicaduras del mar en las miras va a impedir a los artilleros antitorpederos el uso eficaz de sus piezas. Se respira la fatalidad, pero la suerte está echada...

Aparecen los acorazados de Togo entre la bruma. El japonés ordena a sus unidades cruzar la línea enemiga, emulando a Lord Nelson en Trafalgar. El Knyaz Suvorov es el barco que va a la cabeza de la formación de batalla rusa. Los cañones del buque comienzan a rugir sobre las 13.49 horas, disparando al acorazado insignia de Togo, el Mikasa, a una distancia de unos 7.000 metros. Togo corta la “T” a la flota rusa, recibiendo un castigo esperado y “asumible”, por parte de los navíos de Rozhestvensky. Debido a la desafortunada maniobra rusa realizada, sólo tres de los acorazados (el Borodino, el Knyaz Suvorov y el Imperator Alexander III), participan en el cañoneo: el resto de buques está todavía intentando ocupar sus lugares en la línea de combate y los que han podido hacerlo no pueden disparar por temor a alcanzar a los suyos. Una vez realizada por los japoneses la peligrosa maniobra y en paralelo a la flota enemiga, comienza el ciclón de fuego. La formación nipona, superior tácticamente, había aguantado el diluvio de granadas con el que les obsequiaron los rusos durante un lapso de tiempo que parecía eterno. El Mikasa recibió, en quince minutos, diecinueve disparos.

Acorazado Mikasa




Pronto, el Knyaz Suvorov es alcanzado por los primeros proyectiles de Togo. Alrededor del buque ruso, el mar parece hervir por el bombardeo. Dos acorazados japoneses, el Mikasa y el Asahi lo tienen bajo tiro, al igual que otras unidades niponas. A las 2:15 comienza el primer incendio en el Knyaz Suvorov. Los artilleros japoneses usan unas granadas con una carcasa relativamente delgada, en cuyo interior hay una sustancia química (la shimosa) que causa terror entre los rusos, ya que al explotar impregna los alrededores con ese producto infernal que hace arder hasta la pintura, incendiando las superestructuras de madera rápidamente, anulando los equipos antiincendios y convirtiendo al Knyaz Suvorov y a otros buques rusos en hornos flotantes. Luego, los japoneses pasan a utilizar granadas antiblindajes que dejan a los maltrechos buques convertidos en quesos de gruyere. Y las distancias de combate se van acortando...Los impactos en el buque de Rozhestvensky van desmontando lo que queda de superestructuras, torres, chimeneas y mástiles, destrozándolo y convirtiendo poco a poco al orgulloso buque en un montón de chatarra.



Rozhestvensky se encuentra en el puente de mando blindado del Knyaz Suvorov. Está de pie, al lado de su Capitán. No pueden ver nada debido al humo de los incendios y del agua de los piques de las granadas, que penetra por las troneras. Hay bajas por metralla en el interior de ese supuesto lugar seguro. Uno de los proyectiles afecta a la dirección del acorazado, que no tiene más remedio que abandonar la línea de batalla con un errante caminar, intentando descansar del certero fuego nipón. Tiene una brecha abierta en el casco. Se aleja como un animal herido, buscando un lugar en el que refugiarse, pero los japoneses no lo van a permitir. Más metralla entra dentro del reducto blindado y sus esquirlas hieren al propio Rozhestvensky, que se sienta en una silla, completamente desanimado y sin poder reaccionar. Sus oficiales le piden consejo, pero es incapaz de pensar con claridad. Cinco minutos más tarde, nuevas esquirlas entran por las troneras y se llevan por delante a unos cuantos oficiales y marineros, hiriendo de nuevo a Rozhestvensky de gravedad en cabeza y piernas. Pero no abandona la torre.



A las 2:25, el buque en llamas comienza a escorar. Los cuatro supervivientes del ensangrentado reducto blindado de mando buscan otro lugar más tranquilo, para intentar seguir dirigiendo el buque en la batalla. El propio Rozhestvensky ordena a sus subordinados que dirijan al navío hasta su posición original en la línea rusa, mientras que él va a buscar un lugar para ver mejor la lucha. No le hacen caso, pensando que está conmocionado y no sabe lo que dice. Rozhestvensky desaparece. A las dos y media de la tarde, para el buque insignia de la Flota rusa, la batalla había concluido.

El Suvorov alejándose...






El Imperator Alexander III ocupará su lugar al frente de la línea y cuando esté tan machacado como el insignia, ese sitio será el del Borodino. Irán turnándose en esa expuesta posición con la esperanza de romper la batalla japonesa y alcanzar Vladivostok. Y todos irán cayendo bajo el fuego enemigo, concentrado e inmisericorde...



El Kniaz Suvorov se ha quedado atrás, convertido en una pira de metal retorcido y agujereado. Sin mástiles, sin chimeneas, sin corriente eléctrica: las torres inutilizadas y casi todos los cañones destruidos, con lenguas de fuego saliendo de su interior por los boquetes causados por los impactos de las granadas en su casco y por todas las aberturas del buque. Los torpederos y cruceros japoneses son los encargados de dar el golpe de gracia a los buques rusos rezagados. A las 4:45, se dirigen hacia lo que queda de nuestro acorazado. Un torpedo le impacta en la popa, pero sigue a flote. Los japoneses, dándose cuenta de que el Knyaz Suvorov está agonizando, lo dejan para más tarde...si no se hunde antes. Prefieren buscar otras presas: no quieren que se escape ningún buque ruso del desastre.




Rozhestvensky es encontrado por sus oficiales dentro de una de las maltrechas y ya inútiles torres de 152 mm.: delira y está semiinconsciente. Un torpedero se acerca: es ruso, el Buini, que pregunta por el estado del Almirante. Los hombres supervivientes del matadero en el que se ha convertido el Suvorov lo trasladan al torpedero para que se ponga a salvo. Algunos oficiales y marineros que están cerca saltan a bordo del pequeño buque aprovechando esa única oportunidad, pues hay que irse pitando de allí por temor a los torpederos japoneses. Pero no todos los oficiales abandonan su barco. Los hubo que quisieron compartir el destino de su nave, que sigue disparando con lo poco que le queda hacia el enemigo, a ciegas. Aunque sea inútil.

El Knyaz Suvorov acabó siendo hundido por los torpederos japoneses en la tarde del 28 de Mayo. Hubo veinte supervivientes recogidos por los nipones. No hay ningún documento que nos diga como fueron las últimas y angustiosas horas del acorazado, a excepción de algún relazo contando la épica e inútil defensa del mismo con un único cañón de 75 mm. Pero queremos creer que los desesperados hombres que quedaron en él, voluntariamente o no, hicieron honor a la mejor tradición de la Marina rusa.

ACABAMOS...

Pocas batallas navales han sido tan decisivas como la de Tsushima. En ella, la flota japonesa perdió tres torpederos y 117 hombres...y los rusos sufrieron el hundimiento de veintidós unidades y la muerte de cerca de 4.400 marineros. El resto de buques rusos y su marinería fueron todos capturados (incluyendo a Rozhestvensky), menos tres cruceros que fueron internados por los norteamericanos en Manila, un yate armado y dos torpederos que pudieron llegar a Vladivostok


Cuando Togo fue a visitar a su contrincante en el hospital militar de Sasebo, días después de la batalla, le encontró débil y acostado, lleno de vendajes. Le estrechó la mano y le dijo:

“La derrota, es un accidente común a todos los guerreros... y no tiene sentido entristecerse por ella cuando hemos cumplido con nuestro deber. Sólo puedo expresarle mi admiración por el valor con el que usted y sus marineros lucharon durante el reciente combate, y mi admiración personal por usted, que siguió adelante con su pesada tarea hasta que fue gravemente herido”.

Rozhestvensky retuvo la mano de su enemigo unos instantes y le contestó, en voz baja:

“Gracias por haber venido a verme. Con usted, no siento vergüenza de haber sido derrotado”.

La tripulación del Knyaz Suvorov, en esos momentos, seguro que estaba revolviéndose en las profundidades de su agujereada tumba de hierro...


Fuente principal:

La última Armada del Zar. El épico viaje a la Batalla de Tsushima. Autor: Constantine Pleshakov. Ed. Turner Publicaciones S.L., Colección Armas y Letras. Edición de Agosto de 2003.

Otras fuentes: (dentro de ellas, hay más enlaces).